Descubre las principales familias olfativas y aprende cómo elegir una fragancia según tu estilo, ocasión y personalidad.
Aromas cálidos y envolventes con notas de vainilla, caramelo o frutas maduras. Son populares para uso nocturno o climas fríos.
Notas profundas inspiradas en madera, como sándalo o cedro. Transmiten elegancia y sofisticación.
Perfumes frescos con notas de limón, bergamota o naranja. Ideales para uso diario y climas cálidos.
Basadas en aromas de flores como rosa, jazmín o lirio. Muy utilizadas en perfumes suaves y románticos.
Combinan especias, resinas y notas cálidas. Son intensas y muy duraderas.
Ligero aroma limpio inspirado en agua, té verde o hierbas. Perfecto para ambientes profesionales.
La concentración más alta de aceites aromáticos. Ofrece mayor duración y proyección.
Equilibrio entre intensidad y duración. Muy utilizado para uso diario.
Fragancia más ligera y fresca, ideal para climas cálidos.
Concentración suave con aroma refrescante y duración más corta.